News for the ‘Urbi et Orbi’ Category

Ciudad Juárez 2010

Ciudad Juárez es hoy el gran ejemplo de estado fallido. Por eso no deja de ser extraño que los “poderes” quieran ser trasladados ahí. El Vietnam del gobierno federal está siendo ese lugar que antes se llamaba Paso del Norte y que se convirtió primero en la china mexicana (una ciudad repleta de maquiladoras) y luego en una sucursal del peor cine snuf con los asesinatos de mujeres (ya se nos olvidó aquello de “Las muertas de Juárez”). Ahora es una mala película de Tarantino mezclada con lo más bajo del cine mexicano de los ochenta (Almada brothers productions). ¿Qué hacer con esa ciudad?

Nada. Abandonarla. Que los ciudadanos honestos, trabajadores, civilizados y nobles de Juárez se vayan. Que castiguen este país ingrato yéndose más al norte (Bendito Santa Anna que perdió ese territorio). Que hagan una vida normal allá, lejos de los salvajes que asesinan sin más, lejos de los politicastros que no entienden más que de presupuesto. Nos fuimos a la guerra contra un enemigo incierto. ¿No les dijeron que el narco es un estilo de vida? Que acabar con los malos muy malos no termina el problema, que mientras existan armas, pobreza y adicciones, el tráfico continuará. Siempre habrá quien inhale polvo blanco con incrustaciones rojas. La sangre no se siente.

Sí. Como los mayas: que dejen que los animales terminen con lo que queda. Los juarences deberían iniciar un éxodo para que de una vez esta “nación bicentenaria” se quede muda cuando le preguntan: ¿de qué te sientes orgulloso? ¿Qué responden los padres, las mujeres, las madres de Juárez cuando se les pregunta esto? Si la federación va a invertir dinero, que lo haga bien: que funde una nueva ciudad (Nueva Ciudad Juárez), que organice los poderes del Estado en esa Polis, que los ciudadanos decidan cómo gobernarse y que, por piedad, dejen en paz a los ciudadanos de Ciudad Juárez.

Posted: Febrero 9th, 2010
Categories: Política, Seguridad
Tags: , , ,
Comments: No Comments.

El iPad es para ti

No soy un geek hecho y derecho. No soy un IT Pro (profesional de las tecnologías de la información). Ni ingeniero (Dios nos salve) ni nada por el estilo. De vez en cuando hago presentaciones en el legendario power point. Al menos una vez a la semana uso Excel para hacer listas, sumas y divisiones. Y diario escucho música, veo algún video de tres o cuatro minutos, leo, platico por el chat y contesto correos con amigos y familiares. Cuando leo o cuando escribo o cuando chateo cuando envío correos electrónicos suelo escuchar música. Cuando veo un video evidentemente no hago más que ver ese video. Cuando leo no saco fotos. Cuando escribo no grabo video… el iPad es para mí.

Cuando leo que es un iphonzote, que está cerrado, que no tiene cámara, ni flash, que no es multitasking, pregunto: so what? El iPad no está pensado para geeks. No es Linux. No está pensado para reemplazar una computadora de mesa o una laptop donde se hacen cien cosas al mismo tiempo (y quizá no se termine ninguna y termines reiniciando la máquina). Y, vamos, las reseñas que han salido en la semana no son más que quejas /halagos de personas clavadísimas en eso que el común de la gente llama “computación”.

Y sí, creo que el iPad es el inicio de una revolución en la experiencia de los usuarios con “las computadoras”… aunque los geeks digan que hoy por hoy no revoluciona nada. Lo hace de manera tan sutil que se pierde en las discusiones sobre el diseño, su horrible nombre, el sistema operativo, la incapacidad para correr aplicaciones en flash, la empresa o el tío que la presentó (geniales las imágenes de Jobs a la Moisés). Lo han dicho antes: el iPad viene a decirnos que hay una forma diferente de convivir con “las computadoras”. Sin folders, sin carpetas… sin ventanas. Y eso, amigos, les guste o no, es un cambio de concepción. Nadie tirará su laptop o su PC o su smarthphone luego de comprar su iPad, incluso no tirarán su iPod… lo que sí harán será tirar su netbook. A partir de ahora, poco sentido tienen. El iPad nos trae un cachito del futuro que hace 25 años la humanidad (bueno, la humanidad de Hollywood) imaginó.

Apple lo ha hecho de nuevo. Los demás ladrarán en público mientras en privado pedirán a sus ingenieros que hagan algo similar pero diferente. Y quizá lo hagan técnicamente superior. Pero, vamos, al 85% de las personas les importa un bledo eso del “open source” o eso de “gimpear” una máquina/software (hasta que tocan su bolsillo… para eso vendrán las “jailbrokeadas”). Y al parecer, Apple le está hablando a ese amplio porcentaje harto de tomar una o dos o tres tazas de café mientras espera a que vacunen su computadora, que su sistema operativo similar a Windows (pero diferente, libre aunque feíto) baje 129 actualizaciones o que su barra de tareas muestre como cincuenta ventanas en espera de ser cerradas. Creo que las limitaciones del iPad (lo que geeks y pros se han encargado de recordarnos) serán sus fortalezas frente el común de la gente que sólo quiere hacer más fácil y cómoda su co-existencia con las computadoras.

Dicho lo cual, preparemos nuestro bolsillo. Los gritos de geeks bien intencionados no llegan a los oídos de los consumistas. El iPad es imperfecto (mucho) pero es el futuro. El futuro imperfecto… casi como cualquier futuro.

Posted: Febrero 5th, 2010
Categories: Ego, Noticia
Tags: , , ,
Comments: No Comments.

El matrimonio homosexual. Mi (modesta) reflexión

El tema está tan lleno de lugares comunes, prejuicios, banalidades, trivialidades, absurdos, polarizaciones, miedos, contradicciones y soberbia que comentarlo no deja de provocarme cierto hastío. Van algunas reflexiones a vuelo de pluma y sin orden jerárquico de importancia.

La obsesión de la tradición

No deja de ser curioso que una comunidad típicamente anti-tradición pelee por establecer una institución tradicional por excelencia. El matrimonio y la familia son temas que se tratan en foros como este, donde la religión, los valores morales y otras entelequias son el modo de interpretar la realidad. Resulta que la comunidad homosexual ahora lucha por casarse y tener familia “como todos”. Por fin: somos o no somos. (más…)

Posted: Enero 18th, 2010
Categories: Política
Tags:
Comments: 2 Comments.

La experiencia Avatar

Podemos ver Avatar desde diferentes ópticas. Podríamos decir que es una historia de amor. También podría ser considerada como una reivindicación hippie-ambientalista-comunista. O como un “remake” de Danza con lobos y otras cintas donde un extraño termina siendo parte de la comunidad (en realidad es el Salvador o al menos el defensor de esa cultura). Habrá quien diga, cómo no, que es un producto carísimo del imperialismo yanqui. Pero propongo una más: Avatar como la reinvidicación del cine de ser esa pantalla mágica, que nos traslada a otra realidad.

Y es que, desde su origen, eso es el cine, la literatura, la pintura y el arte: un bello escape de la realidad. Avatar provoca eso. Tiene la capacidad de hacernos olvidar la historia cursi de amor que contiene, de olvidar el recurso fácil de “los efectos especiales”, del discurso salvemos la Tierra, viva lo multicultural, todos somos hermanos. La cinta se separa de eso para lograr lo que solo hacen los clásicos: nos dice que otra realidad, que otro mundo es posible y que existe. Ahí está, frente a nosotros. Es una experiencia que no logra ni el más caro home theatre con Blue ray incluido. Avatar nos invita a salir del planeta Tierra y viajar a Pandora. A fines de 2009, eso es de agradecer. Me meto a una sala para olvidar el mundo externo. Por eso es un clásico instantáneo.

Porque, pensemos, ¿cuáles son las cintas que recordamos? Si somos honestos, y no esnobs, citaremos algunas que nos cuentan algo que tiene vasos comunicantes con nuestra experiencia cotidiana pero que pronto logran escindirse de ella. Matrix, Stars Wars, el Señor de los Anillos, Avatar, son ejercicios de la fantasía humana hecha “realidad”. Vaya paradoja: le debemos creer a esa mentira que nos presentan en la pantalla. Y lo hacemos.

A eso, al menos en literatura, se le llama verosimilitud. Es un acto mágico, es cuando dejamos de ver los hilos que usa el titiritero y hacemos nuestras esas marionetas. Avatar es, en todo sentido, una historia de grandes marionetas. Esa es su pretención. Ser una grande historia. Y creo que lo logra. No es novedosa en su trama. Vaya no es nueva ni en sus “efectos”. Al fin y al cabo vimos ya Dick Tracy y aquella de Jordan jugando basquetbol con dibujitos. También vimos Jurasic Park (y antes King Kong). Y si se trata de realidades paralelas, Matrix es la referencia. A monstruos voladores los vimos en El Señor de los Anillos. A robots los hemos visto en Robocop y Terminator. Para gladiadores invencibles, Rambo. Para viajes intergalácticos Stars Wars. Podríamos seguir. Avatar es todo eso junto. Insisto: y lo creemos.

La película será recordada en sí misma por ser la primera que logra que la unión entre animaciones y humanos sea creíble y hasta bella. Es como si dijéramos: ya no tenemos tela que cortar en este mundo, pues inventemos otro, que se parezca a este pero que sea autónomo. Avatar es una cinta que no tendrá más personajes memorables que… el avatar.

Podríamos pasarnos horas descifrando el código Avatar, los guiños ideológicos y tecnológicos. Pero creo que nos perderíamos. Como pocas veces en los últimos tiempos, podríamos decir sin reparo: vayan a verla.

Posted: Diciembre 26th, 2009
Categories: Crónica, Noticia, Urbi et Orbi
Tags:
Comments: 2 Comments.

Cuatro actos de la guerra mexicana

En el primer acto, el Gran Capo huye de Puebla para ir a refugiarse a Cuernavaca. El acto termina con el inicio de una posada ambientada por, entre otros, Ramón Ayala.

En el segundo acto, la cacería al gran capo continúa. Huye de la posada pero no de la ciudad. Ente líneas de coca, cree que sus incondicionales lo salvarán. Cree que sigue siendo el gran capo. Ya no lo es.  El supradicho Ramón Ayala es detenido y así concluye el acto.

En el tercer acto, la cacería culmina con el cuerpo del delincuente exhibido como trofeo, con billetes sobre su cuerpo, el hombro destrozado, la boca y los ojos abiertos. Uno de los que intenta capturarlo, muere. Digamos que daños colaterales. El acto culmina con un funeral en Sinaloa (territorio de sus enemigos) rodeado de mujeres y de arreglos florales de más de 30 mil pesos.

En el cuarto acto, el más infame, un comando de criminales asesina a la madre, tía y hermanos del marino muerto. Es la segunda muerte. Es el segundo funeral de esa familia. El país se estremece, pero, ay, viene navidad y año nuevo y pronto se olvidará (si no aparece en la tele, no existe). También se olvidará al secretario de turismo de Sinaloa, el atentado en Coahuila, las granadas en Sonora.

El presidente lo dijo el 1 de diciembre de 2006: iniciaba la guerra contra el narcotráfico. Es la guerra. Es la barbarie. Es la muerte.

No preguntamos qué, sino quién sigue…

23214_main

El Marino Melquisedet

Posted: Diciembre 23rd, 2009
Categories: Seguridad, Urbi et Orbi
Tags:
Comments: No Comments.

¿Y ahora?

Arturo Beltrán Leyva fue asesinado por fuerzas federales. Cómo estará el ambiente nacional que en lugar de respirar tranquilos, endurecemos la quijada: ¿qué viene? Fácil. En el corto plazo, una serie de ataques horrorosos, como sólo saben hacerlo los narcos, en contra del gobierno federal. En el mediano plazo, un reacomodo de fuerzas: ¿quién se hará con el control de ese cartel? He ahí el problema con la guerra contra el narco: por una cabeza que corten, surgen seis. Vienen horas difíciles que, según escucho en el radio, sirven para la tranquilidad de mi familia. Que así sea.

Posted: Diciembre 17th, 2009
Categories: Noticia, Política, Seguridad
Tags: , ,
Comments: No Comments.

Día 10 del NaNo challenger

Debí haber escrito 17,000 palabras. Llevo 5,000. ¿Me alcanzará el tiempo? Lo mejor del caso es que he aprendido un montón de cosas gracias a Scrivener, un programa que, casi que por tenerlo, vale la pena tener una Mac. ¿Llegaré a las 50 mil?

Posted: Noviembre 10th, 2009
Categories: Ego, Literatura
Tags:
Comments: No Comments.

Día 3 del NaNo challenger

Y no llevo prácticamente nada. Si no hago algo, será una novelita más que se pierde entre neuronas y bytes.

Posted: Noviembre 3rd, 2009
Categories: Literatura
Tags:
Comments: 1 Comment.

Estoy en el NaNoWriMo

Lo que debe importarle nada al 99.9% de los lectores fieles y resistentes de este blog. Significa que intantaré escribir una novela de más de 50 mil palabras. El premio es la satisfacción del deber cumplido (sonó a frase de político caído en desgracia). Como no sé bien de que manera se promociona esto, les dejo la dirección

Nanowrimo

El reto es la cantidad. Vendrá un tiempo de corrección. A ver qué sale.

Posted: Octubre 30th, 2009
Categories: Literatura
Tags:
Comments: No Comments.

De Holanda a México. III

¿Qué nos impresiona a los ciudadanos del tercer mundo cuando visitamos el primer mundo? (perdón por usar esta vieja tipología pues sé que suena a Guerra Fría, pero me sigue gustando) ¿A qué llamamos “riqueza” y a qué “pobreza”? Creo que me sigue impresionando el civismo, la tranquilidad y la comodidad de esas sociedades. No son dulces angelitos que vivan en paradisiacas ciudades. El mar del norte que conocí en La Haya es, digámoslo claramente, feísimo si lo comparamos con (para que suene más populachero) Acapulco. Los paisajes de Los Ángeles son deprimentes si los comparamos con los que se pueden ver en Cuernavaca. La frialdad bostoniana es aburridísima si la comparamos con la vitalidad de Monterrey. ¿Es más “bonito” el centro de Atlanta que Querétaro? Y así, podríamos seguirle. Pero no, eso no nos impresiona.

Hay algo que a ellos les parece natural y que se llama respeto al prójimo. No me importa ahora su justificación, es decir, no sé si ese respeto tiene raíces laicas o religiosas, pero hay un sagrado respeto a la vida del otro. Visité una tienda en La Haya que tenía infinidad de clientes aprovechando sus “Tres días de locura”. ¿Cómo podía haber tanta gente y aún así respirarse respeto por el otro? No se arrebataban la mercancía, pedían disculpas si tocaban el brazo de otro, pedían permiso para pasar a otro pasillo. Eso que parece tan obvio para ellos, es una primera diferencia que nos separa. Llamémosle civismo.

El civismo holandés es sencillo: respeta la individualidad del otro. Y el Estado provee los medios para eso. Holanda tiene una infraestructura funcional. Sirve para que la gente use su bicicleta no por motivos de moda sino de eficiencia, sirve para viajar por el pequeño país en tren sin sobresaltos por los retrasos (y sí, también van de pie, también se amontonan, etc) o por un vendedor ambulante ciego que pone a todo volumen su bocina para ofrecer la peor música popular. Ámsterdam parece ser la ciudad donde se rinde culto al físico de las personas. Hacen deportes, se visten a la moda, comen sano. Pero si alguien no lo hace, ¿a quién le importa?, ellos siguen caminando por sus estrechas calles, llenas de bicicletas y de una soberana indiferencia por el mundo. Me sigue impresionando esa actitud que parece resumirse en esto: no te metas en donde no te importa.

Posted: Octubre 8th, 2009
Categories: Crónica, Urbi et Orbi
Tags:
Comments: No Comments.