Como dicen los de minimal mac:
En lo que creemos:

En lo que no creemos:
Como dicen los de minimal mac:
En lo que creemos:

En lo que no creemos:
Aquí está, señores, señoritas, señoritos, el Cartel del Vive Latino 2010:
Abominables, Agora, Aguamala, Andres Cantisani, Astro, Aterciopelados, Ataque 77, Austin tv, Banda de Turistas, Bocafloja, Calexico, Calle 13, Carca, Cecilia Toussaint, Celso Piña, Cienfue, Corcobado, Craneo de Jade, Crista Gali, La Cuca, Chetes, Da Punto Beat, Deftones, Descartes a Kant, Dld, Dr. Frankenstein (opera rock) , Dr. Krapula, El Cuarteto de Nos, Ely Guerra, Empire of the Sun, Estados Alterados, Francisca Valenzuela, Furland, Juan Pablo Villa, Kafka Jones, Kapanga, Kenny, Klemerzon, Kumbia Queers, La Chilanga Habanera, Le Bucherttes, LeBaron, Liber Teran, Liran’Roll, Los Amigos Invsibles, Los Autenticos Decadentes, Los Mentas, Los Musicos de Jose, Los Negretes, Los Odio, Los Romanticos de Zacatecas, Los Tres, Manuel Garcia, Misterio, Monte Negro, Muna Azul, Mystika Girls, Nacho Vegas, Nos Llamamos, Ozomatli, Panteon Rococo, Pate de Fua, Pedro Piedra, Polka Madre, Pato Machete, Que Payasos, Quiero Club, Rise Against, Rodrigo y Gabriela, Rostros Ocultos, Silverio, Ska-p, Sonex, Sussie 4, Thermo, Tijuana no!, Todos tus muertos, Troker, Ventilader, Veo Muertos, Vicente Gayo, Victimas Del Doctor Cerebro, Victoria Mil.
El viernes es SÓLO la ópera. ¿Qué es el Vive Latino? Un festival de… mmm, ¿rock? ¿música “latina”? Son dos días para echar relajo con música de fondo. ¿Por cuál van a ir?
Es claro: Apple es una empresa que detesta ser “follower”. No van a entrar a una moda que ellos no inventaron. Olvídense de una Netbook de la manzana. La Macbook Air será recordada como un producto que no despegó. Y seguro que ellos consideran el iPod e incluso el iPhone como una mini computadora.
Ahora viene algo que dejara con la boca abierta a los fans y que hará temblar la industria. No es que ese producto no exista. Apple lo reinventará. Así fue con el iPod (ya existían reproductores y seguro que hoy el mercado ofrece mejores), con el iPhone (¿recuerdan las Palm y las Blackberry?) y con el “todo en uno” de las iMac (las de HP serán feas pero más baratas). Esperemos ese producto.
Apple, nos guste o no, dará el primer golpe de la década. Que la sigan odiando: ellos siguen marcando el pulso de los gadgets. Total, el que pega primero pega dos veces.
Sí. Guarden sus ahorros. Algo viene. Y Apple es especialista en eso: compras el producto más bonito para que al día siguiente ya sea obsoleto. No importa. En un par de meses, “la competencia” hará un simi producto de Apple.
No me hagan caso… esta es una prueba
En este mes cumplo años. Así que agosto se me hace importante pero siempre he sentido que sólo es importante para los que cumplimos años este mes. Es un mes donde parece que no ha pasado nada (salvo mi cumpleaños, por supuesto). En la escuela, no había felicitaciones porque el ciclo escolar empezaba en septiembre. Y como el 25 de agosto todos parecen estar alistándose para la última parte del año, para el cierre, ha habido ocasiones en las que incluso a mí se me olvida mi aniversario. Las billeteras de los padres están gastadas por los útiles escolares. Las billeteras de los más grandes están secas por las recién terminadas vacaciones. Tampoco recibo, entonces, muchos regalos. Lo único bueno de todo esto es que me ha vacunado contra la cursilería y las congratulaciones espurias: porque eso sí, ya en el ámbito profesional, todo mundo da abrazos y felicitaciones con una actitud más acartonada que aquella mostrada por las edecanes de Chabelo (¿no recuerdan sus sonrisas tipo paleta payaso’). Eso sí: los amigos sínceros (sí, con la esa i acentuada y qué) y francos que se acuerdan de tu cumpleaños dos semanas después y aun así tienen la desfachatez de felicitarte, esos son los mejores.
Lo leí en un tweet de Leo:
En menos de media hora seran las 12 con 34 minutos, 56 segundos del dia 7 del mes 8 del dos mil 9
Y nomás por ocioso, este post saldrá a esa hora
Quizá sea un mal fan. Quizá subieron mucho las expectativas. Quizá fue el japonés raro y su novia extraña que nos tocaron a lado. Quizá que tenía en mente el festejo de los XV años. O hasta puede que sea mi lugar en el Foro Sol. Pero leo las reseñas y no veo ese concierto “electrizante”, “épico”, “inolvidable”. Ni siquiera puedo decir que “complacieron a la banda”: Café Tacuba hizo bien su trabajo. Así, a secas. Si no me creen, que alguno de nuestros lectores nos platique cómo estuvo el concierto de XV años y que lo compare con este. ¿De verdad fue lo que esperaban?
Sí, es quizá el más importante grupo de música mexicana contemporáena y popular (así descartamos a los Tigres del Norte o a RBD). Pero algo ocurrió ese sábado de bello clima que no me dejó disfrutar tanto el concierto como, (ay, sacrilegio), el DVD de puntos cardinales.
Saludos, eso sí, a los cuatro satelucos (ah, y también al baterista) que dieron unos cuatro momentos de locura colectiva y tres horas y media de gritos.
Se vinieron abajo Chrysler y GM (chevy, hummer, camaro ¿y la cheyene apá?). Citibank deja de ser parte del índice Dow Jones. El PIB en México cae peor que en 1995. Somos testigos del fin de una era. Bonito consuelo para los que también son víctimas de esta agudísima crisis.
El sábado pasado fui al tianguis, ese lugar que mi esposa extrañará cuando no estemos aquí, y vi lo obvio: varios vendedores ambulantes vendiendo cubrebocas. “Lléveseeee el tapabocaaaaas, doble refuerzooooo, no como los que regala el gobiernoooooo”. Eran blancos y con una banderita de Estados Unidos. La normalidad había regresado.
Porque, claro, no se puede regresar a la normalidad así, por decreto. Ni que fuéramos los defensores de la humanidad. Aunque sí hay que dejar claro que este jueves con sabor a lunes, la capital empieza a despertar. Aunque antes se veía triste, la prefería mil, diez mil veces que verla tan sucia, congestionada y apestosa como se ve desde siempre.
Lo único que agradezco es que los saludos efusivos de beso, abrazo y apapacho han dado tregua. Mi jefe de oficina es experto en ese ritual mexicano de pararse, saludar de mano, de beso (si es mujer) y de abrazo (a menos que explícitamente se lo impidan) ha sufrido las de Caín pero dice que lo prefiere a llevarse algún virus a su casa. Yo preferiría que esto de los saludos y las corbatas se quedaran para siempre. No son más que inútiles pérdidad de tiempo. La cortesía y la atención tienen otros caminos.
Y sí, lectores generosos, en este país dicen que ya las cosas están volviendo a la normalidad. Y si no, pregúnten a San Google por Carlos Ahumada y su “Derecho de réplica”: el escándalo de la temporada.
Buenísimo el artículo que refiere Aguilar Camín en su columna de hoy:
Bajo la influenza: y si no?
Día con día
Héctor Aguilar Camín2009-05-06•Al Frente
Y si todo el miedo de los últimos días hubiera sido en vano, una sobreactuación de medios y gobiernos para una pandemia que le ha dado la vuelta al mundo pero no ha matado hasta ahora sino a 26 personas, por cierto todas mexicanas?
Se me ocurre esta pregunta frente a la entrevista con un experto neoyorquino publicada por Luis Amiguet en el diario La Vanguardia de Barcelona (1/5/09).
El experto es Marc Siegel, especialista en gripe porcina, profesor de la Universidad de Nueva York y autor del libro Gripe: todo lo que hay saber sobre la siguiente pandemia.
La convicción de Siegel es imperiosa: “esta gripe durará lo que dure en los noticieros”.
Añade: “tengo 52 años y he vivido y estudiado unas cuantas pandemias: ésta es de las suaves. Es benigna en todas partes menos en los medios que sí contagian una epide-
mia de miedo más virulenta que nunca.”Siegel se pregunta: “¿por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe? Bastaría con un subsecretario; cualquier portavoz médico sería suficiente. Ese pánico irresponsable alimentado por las autoridades está causando mucho más daño que ningún virus y un enorme perjuicio económico en billones de dólares”.
“La economía mexicana está colapsada,” le dice Luis Amiguet.
“¡Y ni siquiera está claro que no viajar allí reduzca los contagios!”, responde Siegel. “¡Pobre México! ¡Qué linchamiento moral de todo un país sin más fundamento que los clichés y nuestra pretendida superioridad. Mire, cuando uno va a México, la gripe porcina es, con mucho, la última en la lista de cosas por las que preocuparse”.
“¿Tan poco le preocupa esta gripe?”, se sorprende Amiguet.
“Está resultando poco contagiosa y poco peligrosa”, responde Siegel. “Este virus no aguanta más de dos contagios y ya está debilitado. Es una pandemia suave. Cada año la gripe causa miles de muertos sin que merezcan ni un segundo de televisión. Vayamos al epicentro de la pandemia: el Distrito Federal tiene 20 millones de habitantes. Pues bien: apenas ha habido un millar de casos. Incluso si fueran cinco veces más de lo que han declarado las autoridades, seguirían siendo estadísticamente inapreciables: 5 mil contagios sobre 20 millones. Adecue su temor a esa estimación estadística”.
Siegel termina: “la propagación instantánea del virus del miedo a través de los medios nos está perjudicando más que la gripe”.
Una pregunta para México sigue vigente: ¿por qué hubo muertos aquí y en ninguna otra parte?
hector.aguilarcamin@milenio.com
Fuente: http://impreso.milenio.com/node/8570929
Dos preguntas, pues, atormentarán al gobierno mexicano: ¿por qué sólo han muerto mexicanos? y ¿valía la pena tanto alboroto dado el número de muertos?