Como dicen los de minimal mac:
En lo que creemos:

En lo que no creemos:
Como dicen los de minimal mac:
En lo que creemos:

En lo que no creemos:
Aquí está, señores, señoritas, señoritos, el Cartel del Vive Latino 2010:
Abominables, Agora, Aguamala, Andres Cantisani, Astro, Aterciopelados, Ataque 77, Austin tv, Banda de Turistas, Bocafloja, Calexico, Calle 13, Carca, Cecilia Toussaint, Celso Piña, Cienfue, Corcobado, Craneo de Jade, Crista Gali, La Cuca, Chetes, Da Punto Beat, Deftones, Descartes a Kant, Dld, Dr. Frankenstein (opera rock) , Dr. Krapula, El Cuarteto de Nos, Ely Guerra, Empire of the Sun, Estados Alterados, Francisca Valenzuela, Furland, Juan Pablo Villa, Kafka Jones, Kapanga, Kenny, Klemerzon, Kumbia Queers, La Chilanga Habanera, Le Bucherttes, LeBaron, Liber Teran, Liran’Roll, Los Amigos Invsibles, Los Autenticos Decadentes, Los Mentas, Los Musicos de Jose, Los Negretes, Los Odio, Los Romanticos de Zacatecas, Los Tres, Manuel Garcia, Misterio, Monte Negro, Muna Azul, Mystika Girls, Nacho Vegas, Nos Llamamos, Ozomatli, Panteon Rococo, Pate de Fua, Pedro Piedra, Polka Madre, Pato Machete, Que Payasos, Quiero Club, Rise Against, Rodrigo y Gabriela, Rostros Ocultos, Silverio, Ska-p, Sonex, Sussie 4, Thermo, Tijuana no!, Todos tus muertos, Troker, Ventilader, Veo Muertos, Vicente Gayo, Victimas Del Doctor Cerebro, Victoria Mil.
El viernes es SÓLO la ópera. ¿Qué es el Vive Latino? Un festival de… mmm, ¿rock? ¿música “latina”? Son dos días para echar relajo con música de fondo. ¿Por cuál van a ir?
Ciudad Juárez es hoy el gran ejemplo de estado fallido. Por eso no deja de ser extraño que los “poderes” quieran ser trasladados ahí. El Vietnam del gobierno federal está siendo ese lugar que antes se llamaba Paso del Norte y que se convirtió primero en la china mexicana (una ciudad repleta de maquiladoras) y luego en una sucursal del peor cine snuf con los asesinatos de mujeres (ya se nos olvidó aquello de “Las muertas de Juárez”). Ahora es una mala película de Tarantino mezclada con lo más bajo del cine mexicano de los ochenta (Almada brothers productions). ¿Qué hacer con esa ciudad?
Nada. Abandonarla. Que los ciudadanos honestos, trabajadores, civilizados y nobles de Juárez se vayan. Que castiguen este país ingrato yéndose más al norte (Bendito Santa Anna que perdió ese territorio). Que hagan una vida normal allá, lejos de los salvajes que asesinan sin más, lejos de los politicastros que no entienden más que de presupuesto. Nos fuimos a la guerra contra un enemigo incierto. ¿No les dijeron que el narco es un estilo de vida? Que acabar con los malos muy malos no termina el problema, que mientras existan armas, pobreza y adicciones, el tráfico continuará. Siempre habrá quien inhale polvo blanco con incrustaciones rojas. La sangre no se siente.
Sí. Como los mayas: que dejen que los animales terminen con lo que queda. Los juarences deberían iniciar un éxodo para que de una vez esta “nación bicentenaria” se quede muda cuando le preguntan: ¿de qué te sientes orgulloso? ¿Qué responden los padres, las mujeres, las madres de Juárez cuando se les pregunta esto? Si la federación va a invertir dinero, que lo haga bien: que funde una nueva ciudad (Nueva Ciudad Juárez), que organice los poderes del Estado en esa Polis, que los ciudadanos decidan cómo gobernarse y que, por piedad, dejen en paz a los ciudadanos de Ciudad Juárez.
No soy un geek hecho y derecho. No soy un IT Pro (profesional de las tecnologías de la información). Ni ingeniero (Dios nos salve) ni nada por el estilo. De vez en cuando hago presentaciones en el legendario power point. Al menos una vez a la semana uso Excel para hacer listas, sumas y divisiones. Y diario escucho música, veo algún video de tres o cuatro minutos, leo, platico por el chat y contesto correos con amigos y familiares. Cuando leo o cuando escribo o cuando chateo cuando envío correos electrónicos suelo escuchar música. Cuando veo un video evidentemente no hago más que ver ese video. Cuando leo no saco fotos. Cuando escribo no grabo video… el iPad es para mí.
Cuando leo que es un iphonzote, que está cerrado, que no tiene cámara, ni flash, que no es multitasking, pregunto: so what? El iPad no está pensado para geeks. No es Linux. No está pensado para reemplazar una computadora de mesa o una laptop donde se hacen cien cosas al mismo tiempo (y quizá no se termine ninguna y termines reiniciando la máquina). Y, vamos, las reseñas que han salido en la semana no son más que quejas /halagos de personas clavadísimas en eso que el común de la gente llama “computación”.
Y sí, creo que el iPad es el inicio de una revolución en la experiencia de los usuarios con “las computadoras”… aunque los geeks digan que hoy por hoy no revoluciona nada. Lo hace de manera tan sutil que se pierde en las discusiones sobre el diseño, su horrible nombre, el sistema operativo, la incapacidad para correr aplicaciones en flash, la empresa o el tío que la presentó (geniales las imágenes de Jobs a la Moisés). Lo han dicho antes: el iPad viene a decirnos que hay una forma diferente de convivir con “las computadoras”. Sin folders, sin carpetas… sin ventanas. Y eso, amigos, les guste o no, es un cambio de concepción. Nadie tirará su laptop o su PC o su smarthphone luego de comprar su iPad, incluso no tirarán su iPod… lo que sí harán será tirar su netbook. A partir de ahora, poco sentido tienen. El iPad nos trae un cachito del futuro que hace 25 años la humanidad (bueno, la humanidad de Hollywood) imaginó.
Apple lo ha hecho de nuevo. Los demás ladrarán en público mientras en privado pedirán a sus ingenieros que hagan algo similar pero diferente. Y quizá lo hagan técnicamente superior. Pero, vamos, al 85% de las personas les importa un bledo eso del “open source” o eso de “gimpear” una máquina/software (hasta que tocan su bolsillo… para eso vendrán las “jailbrokeadas”). Y al parecer, Apple le está hablando a ese amplio porcentaje harto de tomar una o dos o tres tazas de café mientras espera a que vacunen su computadora, que su sistema operativo similar a Windows (pero diferente, libre aunque feíto) baje 129 actualizaciones o que su barra de tareas muestre como cincuenta ventanas en espera de ser cerradas. Creo que las limitaciones del iPad (lo que geeks y pros se han encargado de recordarnos) serán sus fortalezas frente el común de la gente que sólo quiere hacer más fácil y cómoda su co-existencia con las computadoras.
Dicho lo cual, preparemos nuestro bolsillo. Los gritos de geeks bien intencionados no llegan a los oídos de los consumistas. El iPad es imperfecto (mucho) pero es el futuro. El futuro imperfecto… casi como cualquier futuro.