¿Con cuál Michael Jackson nos quedamos?
Michael Jackson ha muerto. Con eso se ha activado la maquinaria mediática y hoy Michael Jackson es el tema de conversación. También ha iniciado la cascada de lugares comunes: Michael Jackson el Rey del Pop, el pedófilo, el precursor, el caprichoso, el operado, el virtuoso, el mito, el millonario, el frágil, el antiguo negro, el músico, el hacedor de vídeos, el parteaguas, el icono, el muerto.
Cada quien tendrá su Michael Jackson. Los treintañeros están tristes porque intuyen que, ahora sí, han pasado la barrera entre “juventud” y madurez. O sea, se sienten viejos. Ese es el poder transformador de la muerte: nos recuerda todo lo que ya no fuimos. Porque hay una generación Elvis, una John Lennon y una Michael Jackson. Las tres se identifican más por la ausencia del icono que por su presencia. Sus fans lloran más por ellos mismos que por el muerto.
Así que la desaparición de Michael Jackson concluye el periplo de una generación marcada por lo “pop”, por el disco, por los vídeos musicales. Todo empezó a cambiar hace años, pero la muerte del que solía ser moreno viene a poner el punto final a esa era. Ya nadie podrá superarlo porque la corona del rey del pop hoy tiene forma de iPod, de YouTube y de ProTools.
A partir de ahora, cada quien su Michael Jackson.
