News for Abril 2009

Y llegamos al cinco

Cinco de seis: ”toda la humanidad está bajo la amenaza de una pandemia”, dice, melodramáticamente, el comunicado que recoge El Universal. Eso significa que “todos los países del mundo deben inmediatamente activar sus planes de pandemia”. Ni más ni menos. Y como en México ya estaban activados, todos nos quedamos igual. Lo que quiere decir que continuamos en crisis sanitaria.

La ciudad parece de vacaciones. O de luto, como en velorio, esos eventos donde los familiares y amigos del difunto sufren mientras que los amigos de los amigos y los colados quieren reírse pero no pueden o salen para carcajearse por el chiste que dentro hizo algún otro intruso. Sin restaurantes, sin escuelas, sin gimnasios, los capitalinos continúan obedeciendo y aumentando sus niveles de miedo escondido entre bromas y escepticismo de talante optimista… o pesimista.

Esto del miedo lo podemos saber fácilmente: las preguntas que se hacen a médicos en programas de radio y televisión son cada vez más hilarantes. Los chismes, bromas e incomodidades se han instalado ya en la mente de los habitantes. Que los choferes deben ir con guantes y cubrebocas, ¿alguien lo cree?  Y los que obedecen dan la imagen de botargas de cirujanos. Las juntas en las oficinas parecen reuniones de exploradores a punto de internarse en terrenos desconocidos.

Esto no tenía que pasar. O debió ocurrir en algún lugar de África o Asia, ¿por qué en México? Quién sabe. ¿Por qué sólo aquí mueren? No lo sabemos. Pero está ocurriendo. Más y más gente infectada, pero menos muertos, según nos dicen. Y deberíamos creerles, ¿o no?

¿Y luego? Pues luego viene la resaca, los escombros que en este caso serán económicos. Si esto aumenta una semana más, el D.F. verá la mayor crisis económica desde la Revolución. Ahora sí, la crisis que vino de fuera tendrá un componente extraordinario y replantearemos la frase: la crisis que vino de fuera junto con el bicho que también vino de fuera están provocando el tsunami financiero que ya están padeciendo los restauranteros y meseros.  Todo el vocabulario que, ay, venía de fuera, empieza a tener sentido en la mente y a tener forma ante los ojos del centro.

El colmo, si tal cosa existe, es que, como apestados, los chilangos seremos mal vistos dentro del país… que en estos días ofrece poco para ir de vacación. Porque sí, sabemos que estamos de emergencia cuando pensamos en ir al cine, a la iglesia, al cafecito y al llegar vemos esa palabra maldita: suspendido. Así estamos, suspendidos.

Posted: Abril 29th, 2009
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Postales de la influenza a la mexicana

En el Spiegel, periódico alemán, aparecen este par de fotos. Para alegrarnos en la epidemia. Y para alegrar a los alemanes.

FLU/

APTOPIX Mexico Swine Flu

Publicado originalmente en  mi otro blog =)

Posted: Abril 29th, 2009
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Mi lucha contra el ratón

Es un ratón negro, pequeño, astuto, cínico. Lo he intentado cazar de muchas maneras pero no se deja. Su instinto lo hace correr de cuanta trampa le ponemos. En el día no hace ruido, pero por la mañana sabemos que ahí está por su excremento regado en lugares estratégicos.

La otra noche, mientras Perita dormía el sueño de los justos, este escritor con ínfulas techies, charlaba con un amigo sobre asuntos diversos. Era de madrugada, 2 ó 3 de la mañana. Mientras leía con fastidio la enésima nota sobre influenza, de reojo, así como no queriendo la cosa, una sombra negra se dejó caer sobre mi costado derecho. Apagué rápidamente la máquina, moví las bolsas del rincón, me subí a una silla para tener mejor ángulo (no crean que por miedo), y entonces, saltó, se metió (o eso pensé) en la caja del arbolito de navidad y lo  perdí de vista.

Me armé con un tubo de plástico que providencialmente habían dejado en la sala-comedor-estudio los albañiles-plomeros-eléctricos. Empezó la cacería. Era el animal rastrero contra el homo sapiens. Supe que su campo de acción era únicamente una pared. A las tres de la mañana uno puede oír hasta sus jugos gástricos. Me asusté por el sonido que provocó el hueco del tubo. Pero reaccioné pronto. Mi arma también serviría de identificador de ruidos. Con un extremo en el oído y otro en el despensario, me dispuse a localizarlo. 

Pensaba en la muerte más expedita, en la más cruel, en la más compasiva, en la que fuera. Pero el sueño me venció. Y el ratón también. Me fui a dormir pensando en la imagen de un homo sapiens con garrote cazando un ratón de diez centímetros, negro y astuto. Sentí un poco de lástima de mi y de la especie.

Mientras escribo esto y vuelvo a las trampas más primitivas (la del trozo de carne metido en una ratonera -por cierto, mi sobrina dice que una vez encerrado hay que ahogarlo, pero no me convence esta muerte medieval-), mientras Perita no se cansa de pedirme por todos los medios que extermine ese ratón so pena de prender el horno y quemarlo en la estufa, escondite predilecto del enemigo; oigo un ruido y pido, exijo, silencio total. Es la bolsa de plástico, los desechables que reaccionan ante cualquier movimiento. Y el ratón sigue huyendo de mi, pero también sigue siendo mi compañero de cuarto.

Mañana espero encontrarlo atrapado. Pienso que el agua terminará este periplo. El tubo de plástico fue arma inoperante. Mañana caerá.

Posted: Abril 29th, 2009
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Días de influenza

Las desgracias siempre son naturales. Así que llamar a la influenza actual “desastre natural” es un despropósito. Llamémosle problema biológico, incidente propio de este planeta. ¿Cuál es el referente más próximo que tenemos los capitalinos de una crisis de estas magnitudes? El sismo de 1985.

En los días que siguieron al 19 de septiembre de ese infausto año, el DF se paralizó. El desastre se percibía con los cinco sentidos. Edificios derrumbados, olor a muerte, comida escasa, sirenas de ambulancias… algunas partes parecían zonas de guerra. Para allá iban los reporteros. Entrevistaban costureras que sobrevivieron la caída, los veíamos con, ay, cubrebocas, mientras nos decían que olía muy mal.

Pero, ¿qué vemos ahora? La cubrebocamanía es la nota. Y nada más. ¿Qué salen a perseguir los periodistas? ¿El virus que no tiene patitas y que no vuela sino en saliva, mocos, sudor? Se contagia de humano a humano. Cierran los restaurantes, fonditas, bares… “sólo comida para llevar”. Vemos largas filas en las grandes cadenas de comida mientras los changarritos formales ven cómo las moscas son sus únicas compañías. Ni modo que mañana salga en el periódico una mesa vacía. Esa imagen “no vende”.

El enemigo es “potencialmente” peligroso, pero no lo vemos. Es más, ya los gringos lo dijeron claramente: H1N1, nada de culpar a los puerquitos y a sus vendedores. Así que no veremos escenas de grandes piras porcinas como sí lo vimos con el SARS y sus pollos rostizados. Lo que vemos y escuchamos hasta la náusea es a especialistas repitiendo lo que el sentido común dictaría: sean limpios, cúbranse la boca… lo obvio.

Los habitantes del DeFe vimos con lejanía la guerra de Calderón contra el narco. Luego escuchamos que la crisis económica no era un catarrito. El susto hizo su presencia con la escasez de agua potable. Nos indignamos porque el tren suburbano había chocado. Y ahora sí nos tocó: ante los ojos del mundo somos ya los apestosos. Vivimos con tan mala fortuna que de todo el mundo, vino a tocarnos a nosotros este ser mutante.

Por lo mientras, la ciudad capital se parece más a una de pueblo en decadencia (si es que no lo parecía perpetuamente desde hace más de 25 años). Solos, callados, sin cine, teatro, futbol, restaurantes, los habitantes impávidos del Valle de México padecen y contemplan sus propios miedos y los ajenos.

Posted: Abril 28th, 2009
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Y ahora el temblor

Como si no bastara con el virus que vino de fuera, el virus que ha hecho trabajar horas extras a nuestros funcionarios tan sólo para que no se llame gripa mexicana, ese bicho que, según dicen, se espanta con un cubrebocas; digo que no conforme con esto, hoy el suelo se nos movió. Un sismo de 5.7 nos ha hecho recordar en dónde estamos parados.

No fui el viernes a una cita en una escuela, el sábado, en un Vips de Insurgentes, los pocos que estábamos ahí parecíamos exploradores en una ciudad nublada, vacía. El domingo no fui a la iglesia; en CU, en el Azteca, las tribunas vacías. Los cubrebocas fueron repartidos por militares y algunos mercaderes fueron a dar a las rejas por subir de 5 a 50 pesos estos artículos de primera necesidad. El lunes tembló y vi al primer sujeto con cubrebocas adornado con senda sonrisa. El ambiente está viciado. 

Mientras tanto, los habitantes escuchamos, consternados, fastidiados, asustados las noticias: todo el país sin clases, la OMS aumenta el nivel de alerta a 4 de 6 para México, en Estados Unidos, en Europa, en Asia, en América, los mexicanos vamos aumentando nuestra fama como los apestados del mundo… aunque no sea cierto.

Van tres: la crisis económica, la influenza mexicana (ouch, porcina) y el sismo de hoy.

Posted: Abril 27th, 2009
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Mensaje dominical

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Mira el video de  Luis Venegas en Justin.tv

Posted: Abril 25th, 2009
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Influenza en México

Un brote atípico de influenza ha aparecido en la zona central de México. Las reuniones cristianas de algunas iglesias se han cancelado. Aunque no es más que una acción preventiva, son bienvenidas oraciones por los cristianos del D.F y Estado de México.

Por lo demás, la vida sigue.

Actualizaciones aquí.

Posted: Abril 24th, 2009
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Uno de los más extraños días

Los habitantes del DF  y Estado de México acostumbrados a la violencia cotidiana, a los descabezados en el Norte o en el Sur, al calor asfixiante, al tráfico, al metro, al terror que está afuera, hoy han pasado uno de los días más raros. “Algo” nos ataca, “algo” que viene de fuera (como la crisis económica) quiere cobrarse la vida de los nobles habitantes de este Valle de lágrimas, “algo” que tiene el nombre raro de “influenza” y cuyo animal portador es el puerquito. ¿A quién matamos? ¿A quién culpamos? ¿A quién debe seguir la cámara, el micrófono de los medios de información? 

Y llegan los fans de la teoría de la conspiración: “Obama lo trajo para acabar con los mexicas que, inocentes, cándidos, lo recibieron con brazos (y narices) abiertas”. “Mi prima que tiene un amigo que tiene un primo que trabaja en un hospital dice que el bicho está en el aire y el gobierno no quiere decir la verdad”. “El gobierno oculta información y armó todo el numerito porque no quiere que pase la reforma sobre narcomenudeo”. “Han muerto miles, pero el gobierno lo oculta, por eso lanzó la alerta en viernes, para que los medios se tarden dos días en reportar lo grave”. “Es un complot contra los chilangos: los regios enviaron el bicho para rechazarlos por apestosos, mocosos y portadores del mal”. Vaya, sólo falta que el chupacabras enmascarado de Carlos Salinas sea el malo.

No señores. En el DF y zona conurbada la gente sigue su vida, espantada, devoradores de cubrebocas, pero vive. Nadie se cae en las calles fulminado por culpa de los puerquitos gripientos. No vemos los cadáveres incinerados en grandes piras. El mundo sigue su marcha.

Y si no, al menos pónganle creatividad al asunto. Propongo que pongan risas de guasón a los cubrebocas o dientes de calaca. Digo, si esta plaga terminará con todo, al menos que el final sea divertido.

Posted: Abril 24th, 2009
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Influenza: todo en menos de 24 horas

Me consta que los medios de comunicación son caprichosos. Sólo como dato: ¿qué reportaban ayer a estas horas? Poco, muy poco, de la influenza. ¿Cuánto están reportando hoy? Todo. Es una de esas notas difíciles de seguir, pero que da mucho rating, muchos lectores, muchos oyentes. 

Lo peor, si hay algo peor, es el mensaje del Secretario de Salud a horas en los que uno o está dormido o está viendo su telenovela. Y no me salgan con que no se les avisó. Les digo: no somos nada.

Posted: Abril 24th, 2009
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Influenza now!

Pues como señal del apocalipsis, nos llega ahora el asunto de la influenza. En el sexenio de Zedillo surgió un personaje singular llamado el chupacabras. Era el terror de los inermes mexicanos que, oh destino, sufrían ya por la galopante crisis. Ahora es la influenza animalito que, a diferencia de aquel, sí se lanza sobre los mexicas.

No se asusten, amigous (en el) extranjeros, en México sabemos cómo solucionar estas crisis. Primero, afortunadamente sólo son siete estados (Secretario de Salud dixit). Luego, dejamos de ir a la escuela. Después, hacemos el agosto a los fabricantes de cubrebocas. Al final, rezamos para que no nos agarre desprevenidos y santo remedio.

Lo que sucede es que los chilangos son (somos) muy chillones y asustadizos. Como si no fuera suficiente el tráfico y la contaminación de millones de autos, como si los productos de Televisa no fueran nocivos, ahora nos enfrentamos a este virus loco, una suerte de spam que trae patas pa’ rriba a cuanto funcionario se deje.

Es realmente impresionante la cantidad de mensajes que se propagan en todas las redes sociales frecuentadas por mexicas. El aparato propagandístico ha mostrado músculo y somos víctimas de nuestros propias creaciones. Sí, lo peor no es la influenza y las meseras de Sanborns con cubrebocas (dicen que ahora sí parecen Mazinger Z), lo peor es la ola de “información” que está invadiendo el espacio público según el cual somos todos influenciables.

En fin, ya iremos reportando cómo nos va en este preludio para el 2012, el fin que los mayas vieron y mejor se mataron todos antes de que llegara.

Posted: Abril 24th, 2009
Categories: Inclasificable
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